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La obra fue pintada con motivo de la acción promocional Málaga Conarte, en la que ha participado el vino Montespejo blanco joven

El pintor Jorge Rando entrega un óleo sobre lienzo a Tierras de Mollina

Antequera, 12 de noviembre de 2009

logoEl pintor malagueño Jorge Rando ha entregado hoy a Tierras de Mollina SA un óleo sobre lienzo que realizó con motivo de la acción promocional Málaga Conarte, en la que el artista pintó la etiqueta del vino Montespejo Blanco Joven comercializado por esta sociedad y cosechado por la SCA Agrícola Virgen de la Oliva de Mollina. El acto se celebró en la sede de Hojiblanca, en Antequera (Málaga), con la presencia de la presidenta de Tierras de Mollina SA, Mayte Fernández, el autor del cuadro, el delegado provincial de Agricultura y Pesca, Antonio Moreno; el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Málaga y Sierra de Málaga, Cayetano Garijo, y el alcalde de Mollina, Francisco Sánchez, además de representantes de la cooperativa y Tierras de Mollina.
 
Málaga Conarte es un proyecto que ha unido a diez bodegas y diez pintores de la provincia de Málaga en Andalucía para crear una colección exclusiva de los mejores vinos malagueños junto a una representación de los más reconocidos artista que, a través de la fusión del arte y el vino, pretende mostrar al mundo los valores que tradicionalmente se han transmitido desde esta tierra. Se trata de una iniciativa de la Cámara de Comercio de Málaga y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Málaga y Sierra de Málaga.
 
El artista Jorge Rando, que se ha encargado de realizar la etiqueta del vino Montespejo blanco joven, también pintó otro óleo como regalo a Tierras de Mollina, en el que ha plasmado un racimo de uvas en el que destaca el verde sobre el morado y con algunas pinceladas negras, que representan las sombras que “siempre nos acompañan” y que tampoco pueden faltar en “un buen vino” como el Montespejo.
 
Para realizar este cuadro, el artista recordó que abrió la botella y la dejó varios días para conseguir la inspiración necesaria, y entonces “me dijo el vino: píntame”.